Este libro invita al lector a reencontrarse con el amor de Dios a través de Jesucristo y la divina Palabra. Jesús, quien vino en carne y sangre como hombre perfecto, es presentado como la máxima expresión del amor de Dios hacia toda humanidad. La inspiración de este libro se concentra exclusivamente en las Sagradas Escrituras, tomando como referencia especial la cita bíblica de Lucas 24:45, donde se habla de la importancia de comprender las Escrituras bajo la guía del Espíritu Santo. El amor de Dios se define aquí como la entrega de sí mismo, un acto eterno en favor de la humanidad, que evidencia su naturaleza sana y compasiva. En 1 Juan 4:8 se afirma que "Dios es amor", y puntualiza que este amor alcanza a todas las personas. El amor de Dios es el fundamento de la fe cristiana y la doctrina central de la fe, como se refleja en el verso legendario de San Juan 3:16, que destaca el sacrificio de Cristo como la mayor muestra del amor divino.